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10. INFORMATE sobre embarazo y parto en la adolescencia:

  • Ponte al corriente sobre acceso a servicios de urgencias, hospitalización, aislamiento por si fuera necesario.
  • Averiguar sobre: interconsultas de salud mental, alternativas de intervención psicológicas desarrolladas en estas condiciones y teléfonos disponibles para consultas en línea.

Usa tecnologías de información y comunicación para conocer metodologías, manuales, guías u otras para enfrentar las dificultades de las adolescentes embarazadas y puerperas.

11. GARANTIZA RESPETO, SEGURIDAD Y DERECHOS DE LA adolescente mientras desarrollas los PAP

Al hacer contacto con la adolescente preséntate y pide permiso a la adolescente, para brindarle ayuda, excepto cuando su estado emocional le impidan conectarse contigo, generen sensación de irrealidad, desesperación o descontrol.

  • Sé honrado y logra la confianza de la adolescente. Sé trasparente y sincero, no mientas, distorsiones información o desinformes.
  • Atiende el miedo, dudas o necesidad de explicación sobre fenómenos que está viviendo la gestante o puerpera adolescente, aunque parezcan loco, ilógico, fantasioso.
  • Respeta el derecho de la adolescente de estar solo, leer, callar, jugar sola, u otras sin riesgo de su embarazo, su salud o de su hijo
  • Si ella prefiere hablar de algún tema, escucha sus puntos de vista.
  • No impongas prejuicios y preferencias respecto a gustos musicales, programas televisivos, materiales audiovisuales, juegos de mesas, u otras.
  • Deja claro a la adolescente que, si rechaza la ayuda ahora, puede aceptarla después.
  • Salvo situaciones peligrosas para la adolescente u otras personas, mantén la confidencialidad de comentarios, duda o temores sobre el embrazo el parto u otro aspectos. No compartas su historia con alguien, sin su aprobación.
  • Compórtate de acuerdo a la edad y escolaridad de la adolescente.
  • Atiende reacciones de llanto, perretas, retraimiento, exceso de apego u otras, en ellas.
  • Garantiza que se sienta respetada, segura, confortable y atendida de forma apropiada. Puedes decir con amabilidad, despacio e invitando: “por favor, quisieras, te gustaría, etc.”

12. PERMANECE PENDIENTE A LO QUE NO DEBES HACER

Para garantizar respeto, seguridad y derechos de la adolescente embarazada o puerpera.

  • No te aproveches al prestar ayuda para lograr afecto, no le pidas que asuma posición en tu bien o en perjuicio de otros. No pidas favores a cambio de ayudarla.
  • No alteres normas de instituciones de ingreso o aislamiento.
  • No hagas falsas promesas u ofrezca información no probada.
  • No exageres tus habilidades o posibilidades ante las dificultades
  • No seas inoportuno o prepotente.
  • No juzgues a la adolescente por sus acciones o sentimientos.
  • No hables de sus problemas.
  • No te burles o critiques el temor, dudas, tristeza u otras reacciones.
  • No permitas que sufra violencia, maltrato, insulto, rechazo, atropello, culpabilización en la instituciones.
  • No permitas situaciones generadoras de mayor peligro, daño, accidentes, contagios con otras enfermedades.

No permitas que existan obstáculos para que pueda reclamar sus derechos y acceder a la ayuda necesaria.

13. COMUNICATE DE MANERA ADECUADA con la adolescente

  • Valora la influencia inmediata y efectiva de estas acciones en el estado emocional y comportamiento de la paciente.
  • Mantén la calma y demuestra comprensión para ayudar a la adolescente a sentirse segura, comprendida, respetada y atendida.
  • Hazle saber que tú estás ahí para cuando ella quiera hablar.
  • Deja lugar para el silencio eso puede dar espacio y el valor necesario a la adolescente para compartir su historia contigo si lo desea.
  • Pregunta qué quiere o necesita la adolescente sobre el embarazo o el purperio.

Averigua si la adolescente tiene dudas, temores o necesidad de información sobre esas medidas. Si es necesario pide ayuda a especialistas sobre esos temas. 

  • Presta atención a sus palabras, lenguaje corporal, gestos, expresión de la cara donde pueda reflejar miedo, asombro, desorientación, aturdimiento, etc.
  • Considera la escolaridad, edad y conocimientos sobre embarazo y puerperio en la adolescencia en temáticas relacionadas con el embarazo y el puerperio en la adolescencia.
  • Traduce términos técnicos o desconocidos con palabras y explicaciones que la adolescente entienda. Si es necesario pide ayuda a especialistas.
  • Al hablar sobre temas relacionados con el embarazo y el puerperio en la adolescencia intenta eliminar distracciones que dificulten el análisis de estos temas.
  • Brinda información objetiva de los peligros.
  • Evita exposición a información de los medios de comunicación, redes sociales o personal generadores de malestar emocional. Por ejemplo, “colapsaron los hospitales”, “no hay recursos,” u otros prefiere informar cómo evitar enfermar.
  • Mantén cercanía afectiva en la comunicación con tu la adolescente y el resto de la familia. Incrementa expresiones afectivas, sin riesgo de contagio como palabras amorosas, gestos de cariños, miradas de apoyo y lenguaje de señas, etc.
  • Omite falsas noticias, detalles catastróficos, o cruentos de sucesos como descripción de paro respiratorios, accidentes, hemorragias, etc.
  • Averigua qué es más importante para la adolescente en ese momento; ayúdale a establecer sus prioridades.
  • Al informar a la adolescente situaciones relacionadas con el embarazo, parto y recién nacido deja claro la fuente de la noticia y su fiabilidad.
  • Ofrece mensajes simples, concretos y precisos, repítelos y asegúrate que todos los oyen bien y se enteran de la información.
  • Da información a toda la familia, para que reciban el mismo mensaje y hazle saber dónde y cuándo le vas a seguir informando.
  • Sea claro sobre lo que sabe y no sabe. “lo desconozco, pero averiguaré”.

14. ESCUCHA A LA ADOLESCENTE PARA TRANQUILIZARLA

  • Escucha si la adolescente habla o pide atención, esto puede durar entre 10-20 minutos.
  • Hazle saber que la escuchas y comprendes lo que le pasa con frases como: “eso debe ser difícil para ti.” Asintiendo con la cabeza o diciendo “hmmm, “ajá”.
  • Aprende a escuchar con:

Los ojos prestándole toda tu atención, haz contacto visual con la adolescente, mírale a los ojos, expresa emociones positivas, estimula e invita con la mirada. 

Los oídos, escuchando sus preocupaciones de verdad.

El corazón, siendo atento y respetuoso.

  • Estimúlalo a continuar hablando con frases como: “entonces, decías que, “
  • Ten calma con la adolescente, deja que diga lo que piensa, muéstrale que la conversación será por turnos. Mientras él habla tú callas.
  • Procura resolver inicialmente necesidades urgentes de la adolescente como el miedo y contesta las preguntas repetidas.
  • Evita preguntar detalles que ella no ha comentado.
  • No te preocupes tanto por convencerla, ocúpate por aportar argumentos claros, para ella, con ejemplos prácticos, sin imponer opinión.
  • Si tu información es insuficiente, pide ayuda a especialistas en los temas o consulta bibliografía y compártela con la adolescente para aclarar dudas.
  • Deja que la adolescente decida cómo quiere hablar de lo que sucedió.

Hazle saber que lamenta sus dificultades, inasistencia a la escuela, pérdida de contacto con personas significativas para ella, etc. Nunca minimices, te burles o critiques sus pérdidas.

15. EXPLÍCALE CON CLARIDAD LA SITUACIÓN ACTUAL A LA ADOLESCENTE

Con tono de voz pausado, tranquilo y suave en estos términos:

  • Eres una adolescente embarazada o puerpera con necesidad de ayuda psicológica por ……….
  • Tienes dificultades y debes recibir orientación para resolverlas.

16. INFORMALE CON CLARIDAD sobre hospitalización, en relación con

  • Lo que se está haciendo para asistirla en el lugar donde se encuentre.
  • Lo próximo que hay que hacer en cada situación.
  • Lo que se sabe sobre el evento o acción que se está desarrollando como pruebas diagnósticas relacionadas con el embarazo, parto o recién nacido, tratamiento u otros procederes.
  • Servicios disponibles en el momento que vive y el lugar que está (consultas, pase de visita, examen médico, etc.)
  • Las reacciones ante el estrés que pueden aparecer en ella, otros familiares y acompañantes en los espacios donde se encuentre.

Sobre cuidado propio, de la familia, manejo de dificultades de comunicación y necesidades de provisiones.

17. CUIDA LA COMUNICACIÓN atendiendo lo que no debes hacer o decir

  • No interrumpas, no mires la hora, ni hables demasiado rápido, no apures a la adolescente mientras cuenta preocupaciones sobre embarazo, parto o recién nacido.
  • No demuestres desinterés, apuro, desesperación, impaciencia, distracción, no te apresures en solucionar problemas si la adolescente quiere seguir hablando.
  • No juzgues lo que haya hecho o dejado de hacer, sus miedos, intranquilidad, ansiedad, desorientación, frustración, impulsividad, u otras manifestaciones relacionadas con el embarazo, el parto o el recién nacido.
  • No digas “No deberías sentirte así”, “Deberías sentirte afortunado de sobrevivir”.
  • No inventes cosas que no sabe.
  • No utilices palabras demasiado técnicas cuando explicas la realidad que viven.
  • No cuentes temores, dudas, opinión, preocupaciones relacionadas con su embarazo, parto o recién nacido.
  • No hagas falsas promesas ni dé falsos argumentos tranquilizadores.
  • No pienses ni actúes como si tuvieras que resolver todos los problemas de la adolescente.
  • No te sientas obligado todo el tiempo a actuar cuando sólo debes escuchar.
  • No des por sentado que las cosas ocurrirán sólo por suponerlo o decirlo.
  • No hables de otros en términos negativos (“locos” o desorganizados”).

No hables bruscamente, en voz alta, atropelladamente, muy rápido o de forma que exprese nerviosismo.

18. CALMA A LA ADOLESCENTE en tres momentos, si se muestra angustiada o alterada:

Primeros momentos.

  • Intenta que no se quede sola mientras este alterada.
  • Habla en un tono de voz tranquilo y suave, sé amable con ella.
  • Mantén contacto visual mientras hablas con ella.
  • Recuérdale que estás allí para ayudarle, y si es cierto, que está protegida.
  • Ofrece razones claras y simples para atender sus reacciones como comprensibles y esperadas (estar nerviosa es normal ante una situación como esta).
  • Disminuye las perspectivas catastrofistas. No expreses alarma, sea calmado.

Si se produce desconexión de lo que le rodea, esta agitada, habla precipitadamente, llora demasiado y sin consuelo, será útil.

Segundo momento:

  • Define si la adolescente sabe quién es, dónde está y qué está sucediendo.
  • Pídele que te escuche y que te mire.
  • Pídele describir lo que está a su alrededor y que diga dónde están tú y ella.
  • Quítale los zapatos y ponga los pies en el suelo para tener efecto de realidad.
  • Repiquetéale los dedos o las manos en el regazo.
  • Explica que la forma como respiramos influye en las emociones y estimúlala a atender su respiración de manera pausada.
  • Si logras tranquilizarla no es obligatorio emplear otras técnicas.

Si ninguna de las acciones anteriores estabiliza a la adolescente agitada, elija de los siguientes ejercicios cuál le parece mejor para ella. No necesitas emplearlos todos.

Ejercicio 1. Pídale que

  • Se siente en posición cómoda sin cruzar sus piernas o brazos.
  • Respire hacia adentro y hacia afuera lenta y profundamente.
  • Mire a su alrededor y mencione cinco objetos que no le causan angustia. Ej., usted puede decir “veo el suelo, veo un zapato, veo una mesa, veo una silla, veo a una persona»
  • Respire hacia adentro y hacia afuera lenta y profundamente.
  • Ahora, mencione cinco sonidos que puede escuchar que no le causan angustia. Ej.: “oigo a una mujer hablando, mí respiración, una puerta que se cierra, alguien escribiendo en el teclado, un teléfono celular sonando”
  • Respire hacia adentro y hacia afuera lenta y profundamente.
  • Ahora, mencione cinco cosas que puede sentir y que no le causan angustia. Ej.: “puedo sentir el brazo de madera de esta silla con mis manos, puedo sentir los dedos de mis pies dentro de los zapatos, puedo sentir mi espalda haciendo presión en el espaldar de la silla, puedo sentir la cobija en mis manos, puedo sentir mis labios pegados el uno al otro”.

Respire hacia adentro y hacia afuera lenta y profundamente.

 Ejercicio 2. Respiración diafragmática para contención emocional.

  • Pídele que concentre sus pensamientos en el movimiento ascendente y descendente del abdomen. Para ello sugiere que coloque la palma de la mano abierta sobre el abdomen mientras respira para percibir su movimiento.
  • Inspiraciones suaves por la nariz, contención momentánea del aire y exhalaciones (botar) suaves por la boca. Repetir entre 5 y 10 minutos.

Ejercicio 3 de respiración.

– Pídele que Inhale lentamente (uno, dos, tres; uno, dos, tres; uno, dos, tres) por la nariz y llena cómodamente tus pulmones hasta llenar el estómago.

– Suave y silenciosamente di: “mi cuerpo se está llenando de calma”.

– Exhale lentamente (uno, dos, tres; uno, dos, tres; uno, dos, tres) por la boca y cómodamente vacía los pulmones hasta vaciar el estómago.

– Suave y silenciosamente di: “mi cuerpo se está liberando de tensión”.

– Repítelo cinco veces suave y cómodamente.

– Haz esto diariamente cuantas veces sea necesario.

Tercer momento:

Si ninguna de estas intervenciones ayuda en la estabilización emocional de la adolescente, consulta con un profesional de la salud médica o mental, ya que podría ser necesario el uso de medicamentos.

19. 19. ASEGURA LA ESTABILIDAD EMOCIONAL DE LA ADOLESCENTE con técnicas de manejo emocional

Proponle:

  • Escritura auto reflexiva.
  • Puede escribir sobre un evento relacionado con su embarazo, parto o recién nacido que le afecte en cualquier grado.
  • El evento puede ser reciente o antiguo.
  • La descripción debe estar en primera persona del singular.
  • Escribir lo que venga a su mente sobre lo vivido, pensado o sentido en el momento.
  • Visualización.
  • Ubícala en un ambiente tranquilo y procura que adopte posición cómoda.
  • Guía a la adolescente sobre las imágenes mentales en que debe enfocarse, procura que genere imágenes futuristas, positivas que reflejen sus deseos, planes, intereses o proyectos a realizar como viajes, paseos, fiestas, encuentros.
  • Durante 10 o 15 minutos pídele que piense sobre cómo serán esas actividades
  • No realices esta actividad si el evento crítico es reciente.
  • Manejo adecuado de la ira. Si tu la adolescente está furioso o mal humorada, invítala a:
  • Dibujar, escribir en un diario, actuar la situación que genera la ira con juguetes y componer una canción.
  • Ayuda a la adolescentes a resolver la causa del enojo (como disputa con otras personas, obtener libros o juguetes, etc.).
  • Pídele que se arrodille en el colchón de su cama, eleve los puños y golpeé el colchón. Mientras recuerde la causa de la molestia y exprese verbalmente algo relacionado a ese hecho, hasta finalizar la acción.
  • Otras actividades para lograr estabilidad emocional en la adolescente.
  • Dedícale tu tiempo y atención.
  • Ayúdale a realizar tareas rutinarias sin riesgos, posibles, en condiciones de embarazo y puerperio y crear nueva rutina personalizada. Jugar, estudiar, ejercicios, etc.
  • Dejarle estar triste. No esperar que sea duro. Que exprese sentimientos y emociones como los percibe.
  • Escucharle cuando exprese sus pensamientos y temores sin juzgarle.
  • Ponerle normas y expectativas claras y razonables, logrables.
  • Explícale qué peligros existen con respecto al embarazo, parto o recién nacido .
  • Apóyala y habla sobre cómo puede evitar sufrir algún daño.
  • Explícale que no tiene la culpa de las cosas malas que han sucedido.
  • Ofrece respuestas sencillas sobre situaciones estresantes como ingresos, muerte, aislamientos, resultados de las pruebas, evita detalles angustiantes.
  • Déjale que permanezca a tu lado si tiene miedo o no quiere separarse, siempre que no tenga peligro.
  • Se paciente ante conductas impropias a su edad, como chuparse el dedo u orinarse en la cama.
  • Si es posible, dale ocasiones de jugar y relajarse. Evitando riesgo
  • Mantenlo alejado de situaciones caóticas ligadas o no con la pandemia.
  • Mantén horario regular de comidas y sueño.

Háblale con voz tranquila y suave

20. FACILITA QUE LA ADOLESCENTE RECUPERE CONTROL DE LA SITUACIÓN INTENTANDO

  • Ayúdalo a enfrentar problemas derivados del embarazo, parto, recién nacido y del ingreso.
  • Anímala a atender la situación adecuadamente al hablar con otras que están angustiadas o que no manejan la situación en forma apropiada.
  • Encuentra formas seguras de ayudar, para sentirse necesitada, útil, productivo y apreciada. Lo que permite sentir que controla mejor la situación.
  • Logra conexión con otros para compartir actividades en redes sociales, mensajes positivos, identificar apoyos como amigos y parientes, que den confianza en sí mismo, en sus habilidades, enseñen cómo hacer algo, den información, buenos consejos cuando los necesite para enfrentar los desafíos que tiene.
  • Manifiesta confianza en ella, apóyala con perspectivas realistas.
  • Ayúdala a creer en su recuperación y a encontrar recursos para ello.
  • El desarrollo de habilidades de regulación emocional explicados con anterioridad (ejercicio de respiración, escritura auto reflexiva, visualización y manejo adecuado de la ira) y acciones para resolución de sus problemas.
  • Identificación, recuperación, promoción e incremento de la fortaleza o capacidades de la adolescente, su sensación de poder cuidarse a sí mismo/a. Explicarle que reconoce y cree en sus fortalezas y la manera en que se ayuda a sí misma.
  • Dejar espacio para que resuelva problemas propios como estudio, juegos, etc.
  • Estimula la autogestión de su bienestar en relación con su edad, desarrollo intelectual, capacidad física, habilidades y aptitudes que puede resolver sin riesgo.
  • Conocer cuáles son sus propios recursos para enfrentar situaciones y apoya sus estrategias positivas ayudándole a evitar las negativas. A medida que vaya resolviendo algunos problemas irá adquiriendo un sentido de mayor control de la situación y reforzará su propia capacidad de respuesta.
  • Consulta e involucra a la adolescente en decisiones durante el
  • Sugiere prácticas adecuadas a su edad, sexo, dificultades y posibilidades para que la adolescente atienda sus necesidades ( organizar sus propiedades)
  • Invítala a recordar cómo resolvió situaciones difíciles anteriores y reafirma su capacidad para enfrentar la situación actual.
  • Reconócele qué cosas le ayudan a sentirse mejor.

 

  1. a. REFUERZA LA AUTOESTIMA DE LA ADOLESCENTE con estas acciones:

– Analiza con la adolescente las ideas negativas e invítala a hacer un inventario de elementos positivos de si vida intentando un balance equilibrado de experiencias tocantes con el embarazo, el parto y el recién nacido

– Recuérdale y enfatízale a la adolescente que, a pesar de las dificultades, ella es una persona que tiene fortalezas que fueron probadas en el pasado.

– Sugiérele y oriéntale soluciones, alentando la tu a asumir compromiso activo en la toma de decisiones y su implementación.

– Evita  la sensación de pérdida del control sobre su vida, para transitar de víctimas pasivas y dependientes a sobrevivientes capaces de enfrentarse a su destino.

– Promover que se mantenga o retome, en lo posible, el estilo habitual de vida de la adolescente siempre que no exista riesgo para su salud o del producto de la concepción.

– Reinicio de las actividades sociales, tales como prácticas religiosas, recreativas, sin riesgo de contagio; privilegiar la vía virtual. Insistir que es indispensable normalizar su vida lo más pronto posible y, además, que distraerse es importante para anular los síntomas.

21. ESTIMULA A LA ADOLESCENTE A EMPLEAR ESTRATEGIAS DE RESPUESTAS POSITIVAS como

  • Descansar lo suficiente.
  • Comer con regularidad y beber agua.
  • Hablar con la familia y amigos, privilegiar la vía virtual.
  • Hablar de los problemas con alguien en quien confíe.
  • Realizar actividades para relajarse ( cantar, rezar, jugar en linea).
  • Dormir 8 horas en los horarios adecuados.
  • Ayudar a otros en crisis.

23. CONECTA A LA ADOLESCENTE CON seres queridos y apoyos sociales que ayude a:

  • Conocer el paradero de sus seres queridos.
  • Involucrarse en la conectividad social para obtener conocimientos útiles de afrontamiento, encontrar entornos seguros de comprensión, aceptación, discusión y exteriorización emocional. Anímala a ser útil y ocasión de serlo.
  • Contactar con seres queridos (abuelos, primos, tíos, padres con quien no conviven amigos, parientes), redes de apoyo social existente, servicios de información y asistencia médico social, empleando medios de comunicación.
  • Mantener unidas las familias, que las adolescentes permanezcan con sus padres y demás seres queridos sin riesgo de contagio. Programa juegos colectivos, visionado de series televisivas, competencias de juegos de mesas y electrónicos.

Ponla en contacto con su comunidad espiritual con oraciones, prácticas religiosas o apoyo de líderes religiosos.

24. IDENTIFICA TUS SEÑALES DE AGOTAMIENTO, que impidan asistir a la adolescente:

Reacciones fisiológicas.               

Reacciones psicológicas

Reacciones sociales

Dificultad para conciliar el sueño.

Frustración

 

Desintegración o alejamiento de la familia.

Dolores musculares

Tristeza

Dificultad para retomar tú vida

Problemas digestivos

 Ansiedad

Resistencia a separarse del grupo

Hiperactividad

 

 

25. AYÚDATE PARA AYUDAR a la adolescente y alivia el estrés con estas acciones:

  • Escritura autoreflexiva.
  • Respiración diafragmática.
  • Visualización.
  • Cuenta lo sucedido a alguien, en confidencialidad.
  • Busca pasatiempos saludables.
  • Cuida de tu persona.
  • Expresa tus sentimientos.
  • Aliméntate adecuadamente.
  • Evita consumo de tabaco, bebidas alcohólicas, no te auto mediques.
  • Atiende tu actividad sexual.
  • Descansa adecuadamente, aunque sea periodos cortos.
  • Evita la sobrecarga.
  • Busca apoyo con tu familia, amigos conocidos para liberar la presión.
  • Dígase a sí mismo que es natural el estar angustiado por algún tiempo
  • Ingerir comidas saludables.
  • Emplear métodos de afrontamiento que le han sido exitosos anteriormente.
  • Atiende los sentimientos de ira, las adolescentes embarazadas o puerperas enfrentan mejor las situaciones estresantes con acompañamiento de adultos estables a su lado. Actúa de esta manera.
  • Habla sobre cómo la ira afecta tu vida, cómo no te ayuda a lograr lo que quieres y puedes aumentar los conflictos interpersonales, alejar a otros o llevar a la violencia con miembros de la familia, amigos y los niños.
  • Identifica cambios que quisieras hacer para enfrentar tu ira.
  • Manejar la ira ayuda a liberarte de ella o dirigirla hacia actividades positivas.
  • Algo de ira es normal y útil, pero excesivo coraje impide lo que quiere hacer.
  • Toma un descanso, aléjate y cálmate, haz algo diferente por un rato.
  • Habla con un amigo acerca de lo que te está causando cólera.
  • Suelta energía con el ejercicio físico (camina, corre, haz flexiones).
  • Lleva un diario y describe cómo te sientes y qué puedes hacer para cambiar.
  • Distráigase con lecturas, oraciones, meditación, música alegre, ir a servicios religiosos (en línea) u otra actividad grupal edificante, ayude a un amigo o a alguien en necesidad, etc. Sin riesgo para tu salud.
  • Encuentra razones por las cuales tu coraje puede ser exagerado.
  • Procura que otro personal o adulto supervise las actividades de la adolescente embarazada o puerpera mientras estás enojado.
  • Si tu enojo es descontrolado o te pone violento, busca atención especializada.